Exquisito sortilegio. Semipenumbra envolvente y onírica, con fogonazo a lo claro de luna y la ineludible sonrisita socarrona de soslayo a la otra luna, a este lado del cristal. Desde fuera son sonrisa y placidez quienes marcan el argumento. Más allá del abarrotado marco que aprisiona, en una suave pero tenaz urdimbre de maderas y visillos, conduce y enfoca, la luz se concentra en el centro de un viaje que está por despegar, y volar a ras de cuna.
Una serie fantástica. Y muy íntima. Ahora, en cuanto me recupere, te iré diciendo cosas.
Ahora lo entiendo :) Claro que, como para todo, he necesitado de tu ayuda...Borra todas las chorradas que te dejé arriba, salvo algunas palabras, sueltas y divinas, que ahora brillan como perlas. Como semipenunbra envolvente, sortilegio, cuna, y tu propio título. Ni la entendí ni la supe mirar. Porque hay que mirar despacio y, a ser posible, siempre más allá de los ojos de la cara. Sin los Sueños (en mayúsculas) que se encuentran siempre un poco más allá del alcance de la mano, ¿qué sería de nosotros? Cada vez me siento más feliz de haberme cruzado contigo nosédónde Te abrazo
...no tenía significado. No escenificaba nada. No quise darle ningun sentido. Tampoco era consciente de que lo tuviera...pero tal vez sin darme cuenta yo...
Exquisito sortilegio. Semipenumbra envolvente y onírica, con fogonazo a lo claro de luna y la ineludible sonrisita socarrona de soslayo a la otra luna, a este lado del cristal.
ResponderEliminarDesde fuera son sonrisa y placidez quienes marcan el argumento. Más allá del abarrotado marco que aprisiona, en una suave pero tenaz urdimbre de maderas y visillos, conduce y enfoca, la luz se concentra en el centro de un viaje que está por despegar, y volar a ras de cuna.
Una serie fantástica. Y muy íntima. Ahora, en cuanto me recupere, te iré diciendo cosas.
Un besazo, compi.
Ahora lo entiendo :)
ResponderEliminarClaro que, como para todo, he necesitado de tu ayuda...Borra todas las chorradas que te dejé arriba, salvo algunas palabras, sueltas y divinas, que ahora brillan como perlas. Como semipenunbra envolvente, sortilegio, cuna, y tu propio título.
Ni la entendí ni la supe mirar. Porque hay que mirar despacio y, a ser posible, siempre más allá de los ojos de la cara. Sin los Sueños (en mayúsculas) que se encuentran siempre un poco más allá del alcance de la mano, ¿qué sería de nosotros?
Cada vez me siento más feliz de haberme cruzado contigo nosédónde
Te abrazo
...no tenía significado. No escenificaba nada. No quise darle ningun sentido. Tampoco era consciente de que lo tuviera...pero tal vez sin darme cuenta yo...
ResponderEliminarLa ayuda ha sido tuya, sin duda.