El adiós (Según Mong-Kao-Yen y Wang-Wei) El sol desaparece tras las montañas, en cada valle cae la tarde con sus sombras llenas de frescor. ¡Oh mirad! Como un barco de plata flota la luna en el mar azul del cielo. ¡Siento el soplo de una sutil brisa detrás de los pinos sombríos! El arroyo canta armonioso en la oscuridad. En el crepúsculo las flores palidecen. La tierra respira el silencio y el sueño. Todos los deseos aspiran al sueño, los hombres cansados vuelven a casa, para volver a aprender en la felicidad y juventud olvidadas. Los pájaros se acurrucan en las ramas. El mundo se duerme Sopla viento a la sombra de los pinos. Estoy aquí a la espera de mis amigos; les espero para un último adiós. Deseo gozar a tu lado, amigo, de la belleza de esta tarde. ¿Dónde estás? ¡Me dejas tanto tiempo solo! Vago de una parte a otra con mi laúd, por los caminos plenos de tierna hierba. ¡Oh belleza! ¡Oh mundo ebrio de eterno amor y vida! Bajó del caballo y le dio la copa del adiós. Le preguntó adónde iba y por qué había de ser así. Habló, tenía la voz velada: Amigo mío, en esta tierra, ¡la suerte no me fue favorable! ¿Adónde voy? Vago por los montes. Mi corazón solitario busca la paz. ¡Vuelvo hacia mi patria, mi morada! No habrá más horizontes lejanos. Mi corazón tranquilo espera su hora. ¡De nuevo la tierra amada florece y reverdece por todas partes en primavera, ¡Por todas partes y eternamente brillan luces azules en el horizonte! Eternamente... eternamente...
El Tao que puede expresarse no es el Tao permanente. El nombre que puede nombrarse no es el nombre permanente. El no-ser es principio del Cielo y de la Tierra; el ser, de los infinitos seres es madre. Por eso con el permanente no-ser se contempla la esencia escondida (del Tao); con el permanente ser se contemplan meros indicios (del Tao). Estos dos (no-ser y ser) tienen el mismo origen aunque diferentes nombres; tanto al uno como al otro puedes llamarlos misterio. Misterio de los misterios, llave de toda mudanza.
Sin salir de tu propia casa puedes conocer el mundo. Sin mirar por la ventana puedes ver el Tao del Cielo. Cuanto más lejos vayas, menor será tu saber. Por eso el sabio conoce sin viajar, distingue sin mirar, realiza su obra sin actuar.
Lo más débil del mundo cabalga sobre lo más fuerte que en el mundo hay. El no-ser penetra donde no existe el menor resquicio. De ahí conozco yo el provecho del no-actuar. La enseñanza sin palabras, el provecho del no-actuar, pocas cosas en el mundo se les puede comparar.
Tengo oído que quien sabe guardar su vida no topa con rinocerontes y tigres cuando viaja por tierra, ni porta armas y coraza en el campo de batalla. El rinoceronte no halla en él lugar donde cornear ni el tigre donde clavar sus garras, ni las armas donde aplicar su filo. ¿Cuál es la causa de ello? Porque no hay en él lugar para la muerte.
Ahora te quiero, como el mar quiere a su agua: desde fuera, por arriba, haciéndose sin parar con ella tormentas, fugas, albergues, descansos, calmas. ¡Qué frenesíes, quererte! ¡Qué entusiasmo de olas altas, y qué desmayos de espuma van y vienen! Un tropel de formas, hechas, deshechas, galopan desmelenadas. Pero detrás de sus flancos está soñándose un sueño de otra forma más profunda de querer, que está allá abajo: de no ser ya movimiento, de acabar este vaivén, este ir y venir, de cielos a abismos, de hallar por fin la inmóvil flor sin otoño de un quererse quieto, quieto. Más allá de ola y espuma el querer busca su fondo. Esta hondura donde el mar hizo la paz con su agua y están queriéndose ya sin signo, sin movimiento. Amor tan sepultado en su ser, tan entregado, tan quieto, que nuestro querer en vida se sintiese seguro de no acabar cuando terminan los besos, las miradas, las señales. Tan cierto de no morir, como está el gran amor de los muertos.
El adiós
ResponderEliminar(Según Mong-Kao-Yen y Wang-Wei)
El sol desaparece tras las montañas,
en cada valle cae la tarde
con sus sombras llenas de frescor.
¡Oh mirad! Como un barco de plata
flota la luna en el mar azul del cielo.
¡Siento el soplo de una sutil brisa
detrás de los pinos sombríos!
El arroyo canta armonioso
en la oscuridad.
En el crepúsculo las flores palidecen.
La tierra respira el silencio y el sueño.
Todos los deseos aspiran al sueño,
los hombres cansados vuelven a casa,
para volver a aprender
en la felicidad y juventud olvidadas.
Los pájaros se acurrucan en las ramas.
El mundo se duerme
Sopla viento a la sombra de los pinos.
Estoy aquí a la espera de mis amigos;
les espero para un último adiós.
Deseo gozar a tu lado, amigo,
de la belleza de esta tarde.
¿Dónde estás?
¡Me dejas tanto tiempo solo!
Vago de una parte a otra con mi laúd,
por los caminos plenos
de tierna hierba. ¡Oh belleza!
¡Oh mundo ebrio
de eterno amor y vida!
Bajó del caballo
y le dio la copa del adiós.
Le preguntó adónde iba
y por qué había de ser así.
Habló, tenía la voz velada:
Amigo mío, en esta tierra,
¡la suerte no me fue favorable!
¿Adónde voy?
Vago por los montes.
Mi corazón solitario busca la paz.
¡Vuelvo hacia mi patria, mi morada!
No habrá más horizontes lejanos.
Mi corazón tranquilo espera su hora.
¡De nuevo la tierra amada
florece y reverdece
por todas partes en primavera,
¡Por todas partes y eternamente
brillan luces azules en el horizonte!
Eternamente... eternamente...
sí, sí...coincidencias
:))
El Tao que puede expresarse
ResponderEliminarno es el Tao permanente.
El nombre que puede nombrarse
no es el nombre permanente.
El no-ser es principio del Cielo y de la Tierra;
el ser, de los infinitos seres es madre.
Por eso con el permanente no-ser
se contempla la esencia escondida (del Tao);
con el permanente ser
se contemplan meros indicios (del Tao).
Estos dos (no-ser y ser) tienen el mismo origen
aunque diferentes nombres;
tanto al uno como al otro puedes llamarlos misterio.
Misterio de los misterios,
llave de toda mudanza.
Sin salir de tu propia casa
puedes conocer el mundo.
Sin mirar por la ventana
puedes ver el Tao del Cielo.
Cuanto más lejos vayas,
menor será tu saber.
Por eso el sabio conoce sin viajar,
distingue sin mirar,
realiza su obra sin actuar.
Lo más débil del mundo
cabalga sobre lo más fuerte que en el mundo hay.
El no-ser penetra donde no existe el menor resquicio.
De ahí conozco yo el provecho del no-actuar.
La enseñanza sin palabras,
el provecho del no-actuar,
pocas cosas en el mundo se les puede comparar.
Tengo oído que quien sabe guardar su vida
no topa con rinocerontes y tigres cuando viaja por tierra,
ni porta armas y coraza en el campo de batalla.
El rinoceronte no halla en él lugar donde cornear
ni el tigre donde clavar sus garras,
ni las armas donde aplicar su filo.
¿Cuál es la causa de ello?
Porque no hay en él lugar para la muerte.
Lao Tsé, Tao Te Ching
ay, se me olvidaba...
Eliminar:)
Ahora te quiero,
Eliminarcomo el mar quiere a su agua:
desde fuera, por arriba,
haciéndose sin parar
con ella tormentas, fugas,
albergues, descansos, calmas.
¡Qué frenesíes, quererte!
¡Qué entusiasmo de olas altas,
y qué desmayos de espuma
van y vienen! Un tropel
de formas, hechas, deshechas,
galopan desmelenadas.
Pero detrás de sus flancos
está soñándose un sueño
de otra forma más profunda
de querer, que está allá abajo:
de no ser ya movimiento,
de acabar este vaivén,
este ir y venir, de cielos
a abismos, de hallar por fin
la inmóvil flor sin otoño
de un quererse quieto, quieto.
Más allá de ola y espuma
el querer busca su fondo.
Esta hondura donde el mar
hizo la paz con su agua
y están queriéndose ya
sin signo, sin movimiento.
Amor
tan sepultado en su ser,
tan entregado, tan quieto,
que nuestro querer en vida
se sintiese
seguro de no acabar
cuando terminan los besos,
las miradas, las señales.
Tan cierto de no morir,
como está
el gran amor de los muertos.
Pedro Salinas
...divino
Eliminar....ay!...se me olvidaba:
ResponderEliminar:P
pues quisiera discrepar, pero no puedo...
ResponderEliminarhe salido a mojarme un poco (con piel de rinoceronte, por supuesto), pero los ramalazos de lluvia parecen garras de tigre
...digo yo si será por la que cae
¡y es que uno es de un occidental!
que moja :P
¡oh! no se me puede olvidar:
ResponderEliminarahí has esTao
:)
Me pregunto si hay coincidencia en la telepatía.
ResponderEliminarLa respuesta es algo relativa.
Creo que si me das la tuya, podría completar el concepto.
Me quedo aqui, esperándote.
...siento la larga espera.
EliminarLa respuesta ya fue dada.
Pero no creo que complete el concepto.
:)
...o si
...qué decías de la relatividad? :P