spleen

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4 comentarios:

  1. El esplín surca tu cara.
    Las manos.
    La cámara.

    Y es de una belleza extrema.

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    1. ...me gusta que la vuelvas castellana.
      ...así suena como un timbre...viste?

      ...si, el splín pasaba justo por ahí.
      Y ahí se quedó.

      Gracias por estar.

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  2. … me recuerda un poco a una foto anterior, “somiar”, a la que le dí una interpretación, más que personal, absolutamente aleatoria :). En cambio aquí, toda esa luz me traslada a una nueva dimensión, desconocida, más abierta. Y si no fuera por el marquito ese de tu espejo, que me lleva de cabeza, no dudaría en ubicarte en el interior de una enorme tienda de campaña, a resguardo del sol tórrido, en cualquier oasis de cualquier desierto africano. Como Rimbaud en una de sus últimas expediciones...

    Y es que la luz lo cambia todo. Y si en la anterior, somiar, eras Baudelaire, ahora eres Rimbaud; aunque hay que decir que los dos tuvieron una relación más que estrecha con su propio “bazo” (“spleen”, literalmente), pero la esencia es casi opuesta. Por lo tanto esta vez me dejaré de aleatoriedades especulativas (ya me he pasao unos cuantos pueblos con lo dicho) y me limitaré a lo que veo

    y lo que veo es una fusión de imágenes que se escapa a mi pobre entendimiento. Algo así como un acorde demasiado rico para ser desentrañado por un oído al vuelo, un acorde profundo y certero que (salvo en algunos monstruos del jazz) viene ya desentrañado de antemano por su propio autor, para que el oído, simplemente, lo reciba, lo disfrute y lo grabe en su memoria. Un acorde vórtice sobre el que se precipita todo el discurso musical anterior para volver a salir despedido, dando vueltas en torno al tiempo. Un acorde sin resolución; o mejor dicho, a la espera... Todo esto es lo que veo

    y me agrada (tú sabes por qué) mucho poder contemplar esta foto justo al lado de la anterior (limpia, clara, transparente) “semilla negra”, porque la complejidad no está reñida con la claridad. Ahora bien, tú ya sabes que una partitura también se escucha con los ojos, al igual que una imagen se puede llegar a comprender mejor con los oídos. Yo no te voy a pedir que me la cantes, pero sí me gustaría (ojalá fuera posible) poder contemplar algunos elementos en estado puro, al igual que en un análisis músical; o como dijo no sé quién, ir por partes

    con tres me conformaría:

    Por supuesto, la foto original, en la que (entre otras cosas) podría contemplar con absoluta nitidez los secretos de tu cámara.

    Por otra parte, ese espléndido vergel que constituye la textura principal, que sin duda proviene de tu “bazo” y que, en aras de la expresividad, ha saltado a la luz en el momento de editar la foto.

    Y por supuesto, esas dos tiras rasgadas (fuego y tierra) que atraviesan la foto de parte a parte, y que junto al marquito (ya te digo) de tu espejo, me llevan de cabeza.


    Puede ser? Anda...

    Ya, ya sé que pido mucho. Yo solo puedo ofrecerte un beso

    y las gracias

    Te deseo una feliz semana

    :)

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    1. ...antes que nada agradezco que hayas venido. Me alegra. Y mucho.

      Si, somiar y spleen se parecen. Y supongo que todo puede deberse a una terrible falta de creatividad. O a una sobregana de acunar.
      Si, se parecen y cuando la vi no pude evitar acordarme de tu interpretación. Y de ti. Más o menos en ese orden, también aleatorio.

      Aquí pondría una sonrisa pero no me apetece.

      Sigo.

      Y con su permiso, yo le reclamo mi espacio a Rimbaud y hasta a Baudelaire y se lo cedo por entero a mi bazo.
      Y lo ofrendo a la ciencia o a los volcanes, si eso hace que mi isla deje de arder.
      Porque Tenerife arde como antes ardieron tierras mediterráneas.
      Cruel estío.

      Ya sabes que me enrollo.

      Y que la luz lo cambia todo.

      Y que no es lo mismo escribirte escuchando a AC-DC que a Pat Metheny.

      ...además...usted no ha tenido suficiente con desentrañar la alegría que ahora es capaz de pedirme tres elementos diseccionados para desentrañar el bazo (literal).
      O la melancolía (estival).

      Pero yo no quiero desmembrar una foto.

      No deben mostrarse prolegómenos. No se deben pedir explicaciones.
      Porque uno debe entender hasta donde puede...o en su defecto hasta donde quiere.
      Y a mi me consta, querido amigo mio, que usted puede mucho y quiere una barbaridad.

      Aquí te enseñaría la lengua pero no tengo ganas.

      Sin embargo (y sin que sirva de precedente) voy a desunir la imagen para usted.
      Que mi bazo quede al aire de especulaciones. Y mi melancolía desnuda.
      Que su mirada la escuche y su exquisito oído la vea.


      La original la dejo en buenas manos vía correo. La textura (que no es mía) podrá verla en la página de la autora.

      Y esas dos tiras rasgadas son inseparables de la imagen.
      En su origen fueron brochazos rojosangre de vena (que no de arteria).
      Sangre oscura, nada limpia y sin oxigeno.

      Porque si una se muere de spleen debe hacerlo como toca y sin contemplaciones.

      Y aquí te enviaría un beso.
      Y eso si que lo voy a hacer.

      :*

      ...buena semana para ti también.

      xo

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