un sueño

a la salida del concierto (dos), J.M.



foto y texto de Swan

(musiquita aqui)

***

 …a la salida de un concierto siempre llueve.
 A veces un tenue y persistente sirimiri,
otras veces un copioso aguacero tan puntual como despiadado...
Se diría que depende mucho del programa,
 y no andaríamos muy perdidos al pensar de esta manera.
 En realidad hay partituras que desatan verdaderas tormentas internas,
 y al igual que el último acorde sigue
 reverberando en la sala hasta el próximo concierto...dicen...
ese estado algo ridículo y un poco triste,
 como de levitación con mucho peso,
en que quedan los implicados en la ejecución,
 no baja de golpe al cambiarte de zapatos...con la mejor de las suertes,
permanece aún algunas horas...y en los casos más severos,
 hasta bien entrado el próximo concierto...

Tampoco los implicados en la audición,
 normalmente un pequeño porcentaje de la audiencia, se salvan,
aunque su levitación es más liviana, como carente de peso...
y es así como entre los unos y los otros,
 la salida de un concierto se convierte siempre
en un momento mágico de encuentro,
 de reencuentro, de abrazos y sonrisas,
 de euforia, contenida o no...es la norma.
Luego se van consolidando los grupos y la gente se va desperdigando,
de muchos en muchos, a dar espuela al rescoldo...

No es el caso, sin embargo,
de algunas almas menos bullangueras y mucho más sagaces,
 que esperan pacientemente la llegada de ese paraguas abierto,
haga sol o luzcan las estrellas, que a veces no llega,
 y otras, es como si ya hubiera llegado


***


noche para dos
bajo la lluvia quedan
 almas caladas




3 comentarios:

  1. …a la salida de un concierto siempre llueve. A veces un tenue y persistente sirimiri, otras veces un copioso aguacero tan puntual como despiadado...Se diría que depende mucho del programa, y no andaríamos muy perdidos al pensar de esta manera. En realidad hay partituras que desatan verdaderas tormentas internas, y al igual que el último acorde sigue reverberando en la sala hasta el próximo concierto...dicen...ese estado algo ridículo y un poco triste, como de levitación con mucho peso, en que quedan los implicados en la ejecución, no baja de golpe al cambiarte de zapatos...con la mejor de las suertes, permanece aún algunas horas...y en los casos más severos, hasta bien entrado el próximo concierto...

    Tampoco los implicados en la audición, normalmente un pequeño porcentaje de la audiencia, se salvan, aunque su levitación es más liviana, como carente de peso...y es así como entre los unos y los otros, la salida de un concierto se convierte siempre en un momento mágico de encuentro, de reencuentro, de abrazos y sonrisas, de euforia, contenida o no...es la norma. Luego se van consolidando los grupos y la gente se va desperdigando, de muchos en muchos, a dar espuela al rescoldo...

    No es el caso, sin embargo, de algunas almas menos bullangueras y mucho más sagaces, que esperan pacientemente la llegada de ese paraguas abierto, haga sol o luzcan las estrellas, que a veces no llega, y otras, es como si ya hubiera llegado

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  2. ...agradezco que me cedieras esta belleza. Sabes lo mucho que me gusta esta imagen desde que la vi.
    Y ahora con esta música y tus palabras (siempre mágicas), te estoy doblemente agradecida.

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    1. ...yo sí que agradezco tu hospitalidad, que más mágica no puede ser. Tienes razón, el resultado es muy hermoso :))

      pero tampoco olvides tu precioso haiku, que es una pieza clave del todo...yo desde luego no lo olvido...y tampoco su significado (#)

      No sé si te debo algún beso...pero si es así te aseguro que no se ha perdido...está en buen lugar ;)

      ...y mientras te abrazo siento que algunas semillas comienzan a germinar...¿será la primavera?
      :P

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