algunos domingos el sueño se va sin previo aviso
los ojos se abren sin intermedios
sin ese pasar despacito de una orilla a la otra
como si alguien me hubiera tocado en el hombro para darme prisa
o para contarme con urgencia que debo ver amanecer
Uno piensa que… Tomar café… Lavarse la cara o no… Salir a la terraza con pijama natural y estirarse…así…y así… Oler el silencio… Escuchar cómo se desprende el aroma a mañana… Zambullirse en el mar, y decorarse con sus brillos de diamante pulidos por el sol a un palmo del horizonte… Uno piensa que el alba trampea al sueño… y yo que me siento regalado.
...esa lámpara me suena...o a lo mejor es tan solo su reflejo en la ventana :)
Algunos domingos... la aurora se anuncia tan clara que no necesitas ni despertador :P Y sales a la terraza, perezosa, remolona, ¡en pijama! sin despegarte todavía demasiado de las paredes -que también huelen a tí, como tu sábana- hasta sentir en el pelo la brisa de un cielo abierto y despejado que viene a lavarte la cara, a despertarte despacio a caricias de luz en tu frente, en tus pestañas. Y al colarse suavessita...más allá de los tejados las antenas parabólicas y las agujas de piedra y cristalitos que arañan el cielo de tu ciudad... al colarse, suavessita, entre el pasto adormilado -y legañoso-, (en busca de esa quinta dimensión que aún reposa allá a lo lejos, en el fondo de la espiral infinita que comienza en tus pupilas embrujadas, y no acaba nunca), te transporta a un rinconcito familiar en una isla encantada del Atlántico; allí, donde nunca nieva a ras de suelo. Y que tú, tan soñadora de sueños posibles, te has traído sin más a tu casa
Porque sí...por si nada. Por si alguna tarde, algún domingo de madrugada...
o alguna noche de sábado te quedas dormidita al raso, y sin pijama
el alba * Steen Thottrup
ResponderEliminarUno piensa que…
ResponderEliminarTomar café…
Lavarse la cara o no…
Salir a la terraza con pijama natural
y estirarse…así…y así…
Oler el silencio…
Escuchar cómo se desprende el aroma a mañana…
Zambullirse en el mar, y decorarse con sus brillos de diamante pulidos por el sol a un palmo del horizonte…
Uno piensa que el alba trampea al sueño…
y yo que me siento regalado.
...bellas palabras y bella música.
EliminarMuchísimas gracias, Miki.
...esa lámpara me suena...o a lo mejor es tan solo su reflejo en la ventana :)
ResponderEliminarAlgunos domingos... la aurora se anuncia tan clara que no necesitas ni despertador :P Y sales a la terraza, perezosa, remolona, ¡en pijama! sin despegarte todavía demasiado de las paredes -que también huelen a tí, como tu sábana- hasta sentir en el pelo la brisa de un cielo abierto y despejado que viene a lavarte la cara, a despertarte despacio a caricias de luz en tu frente, en tus pestañas. Y al colarse suavessita...más allá de los tejados las antenas parabólicas y las agujas de piedra y cristalitos que arañan el cielo de tu ciudad... al colarse, suavessita, entre el pasto adormilado -y legañoso-, (en busca de esa quinta dimensión que aún reposa allá a lo lejos, en el fondo de la espiral infinita que comienza en tus pupilas embrujadas, y no acaba nunca), te transporta a un rinconcito familiar en una isla encantada del Atlántico; allí, donde nunca nieva a ras de suelo. Y que tú, tan soñadora de sueños posibles, te has traído sin más a tu casa
Porque sí...por si nada. Por si alguna tarde, algún domingo de madrugada...
o alguna noche de sábado te quedas dormidita al raso, y sin pijama
:))
Eliminar...y qué te puedo decir después de leer esta belleza???
...ayyy...pero qué dificil es aguantar un...